Cirugías

Cirugía de Tiroides

La cirugía de tiroides ocupa hoy gran parte de mi práctica. A continuación, describo algunas de las   cirugías más comunes que se practican a este nivel.

Tiroidectomía total:  Procedimiento que implica la remoción total de la glándula tiroides, el cual está indicado no solo para enfermedades malignas como también para algunas formas de lesiones benignas, como son el crecimiento progresivo de la glándula ocasionando compresión de estructuras en vecindad como la tráquea, el esófago o los vasos del cuello.

El tratamiento de cáncer de tiroides depende de la evaluación de factores como el tipo de tumor, el volumen de la glándula, condición del paciente, enfermedades asociadas, si la lesión tumoral afecta solo a la glándula o se acompaña de ganglios en vecindad. Sin embargo en la mayoría de los casos, la remoción de la glándula tiroides es el principal tratamiento para el cáncer de tiroides. Esta cirugía requiere de la remoción total de la tiroides (lóbulos derecho izquierdo e istmo o puente que une ambos lados).

Como todo procedimiento, la cirugía de tiroides puede tener complicaciones, además de las usuales de cualquier cirugía como son sangrado, infección y alergia; se puede llegar afectar la voz o la respiración, si se afectan uno o los dos nervios de la voz o nervios recurrentes laríngeos, además se puede afectar el metabolismo del calcio si se resecan inadvertidamente las paratiroides y aun así estas se preserven, se puede presentar disminución temporal de su función por trauma quirúrgico.

Hemitiroidectomia: Se refiere a la resección parcial de la glándula tiroides, en algunas oportunidades va acompañada de la “biopsia por congelación” (enviar al patólogo la muestra quirúrgica mientras el paciente sigue en sala de cirugía anestesiado), esta permite al médico conocer durante la cirugía si la lesión que presenta el paciente intervenido es maligna, requiriéndose entonces resección del lóbulo contralateral de la tiroides. En caso de lesión benigna, el cirujano solo reseca el lóbulo afectado.

Disección de Cuello: También conocido como “vaciamiento de cuello” es la resección del ganglio del cuello a fin de retirar todo aquello grupos de ganglios que pudiesen estar afectados por un tumor. Se hace independiente en los órganos de cabeza o cuello que estén afectados. Entre otros lugares anatómicos, los tumores más comunes que se presentan se ubican en cavidad oral-lengua, faringe, laringe, parótida, tiroides  etc.

Disección Mediastinal: El mediastino es un espacio limitado por el hueso hioides (se localiza inferior a la mandíbula), los vasos del cuello y el esternón. En esencia la disección o vaciamiento mediastinal se desarrolló para resecar los ganglios originados en los tumores de la tiroides cuando el tumor maligno por su comportamiento, ha desarrollado ganglios localizados a este nivel. Últimamente, los cirujanos que operamos tumores malignos de tiroides, practicamos una  variación de la disección  mediastinal, denominada  “disección o vaciamiento del compartimiento central”. Lo cual no es sino una disección más enfocada al área anatómica donde los tumores malignos de la tiroides se diseminan en forma temprana y es alrededor de la glándula misma.

Paratiroidectomia: Las paratiroides son cuatro diminutas glándulas que se localizan en la parte posterior de la tiroides, aunque tienen una estrecha relación anatómica, su función es totalmente diferente, están relacionados con el metabolismo y regulación del calcio en el cuerpo humano. Cualquiera de estas glándulas puede aumentar de tamaño o desarrollar un tumor maligno-adenoma el cual afecta el calcio en la sangre al extraer este de los huesos debilitándolos de un modo lento. Más del 99% de estos tumores son benignos.

Parotidectomia: La glándula parótida se localiza en la parte anterior a los pabellones auriculares, descansa sobre el musculo masetero y la parte más superior de la mandíbula. Más del 80% de los tumores que se originan en esta glándula son benignos. La cirugía de la glándula parótida requiere de un abordaje amplio, no se limita a la resección del tumor, por lo general se  requiere la resección de gran parte  de la glándula a fin de resecar en bloque la  tumoración.  El principal  riesgo en esta cirugía es el de afectar el nervio facial el cual una vez sale del cráneo se  relaciona directamente  con el tejido  glandular de la parótida. La esencia de esta cirugía es encontrar el nervio y seguir y preservar sus ramas a fin de evitar una parálisis de los músculos de la cara.

Otras cirugías practicadas son Hemiglosectomia, que consiste en la resección de una porción de la lengua por cáncer, Maxilectomias que implica la resección de los senos maxilares cuando han sido afectados por lesiones malignas, Laringectomia que es la resección de la laringe (órgano de la voz), entre otras.


Ver Galería Fotográfica

imagen libro doctor carlos simon duque fisher